
Año 8, número 48
Abril-junio de 2012
Fecha de publicación: martes 17 de abril de 2012
Género y ciudadanía
Las feministas han puesto en el centro del debate la noción “igualitaria” de la ciudadanía cuando se mira desde el género. Han cuestionado la visión hegemónica y androcéntrica sobre las formas de hacer y concebir la política y se han dado a la tarea de redefinir y deconstruir dicho concepto hacia una visión democrática del poder.
La exclusión histórica de las mujeres del ámbito de la política formal, eje central donde se llevan a cabo los procesos de toma de decisiones, ha tenido un efecto negativo en la condición de la ciudadanía femenina tanto en lo formal como en lo material, pues el ejercicio de los derechos en las esferas civil, social y política demuestra que las relaciones de poder continúan generizadas y diferenciadas. Como resultado, el acceso de las mujeres a los espacios de poder institucional se ve obstaculizado porque éstas aún no son concebidas como sujetos políticos plenos, y por tanto, se limita la agencia política, que continuamente está sostenida y reforzada por el sistema patriarcal.
La escasa presencia de las mujeres en los órganos de decisión en las instituciones del Estado da cuenta de la construcción social de la política como un espacio predominantemente masculino. Por tanto, los valores sociales y la cultura política transmiten la idea colectiva de que el espacio de las mujeres está en lo “privado”. Las diferencias biológicas fundantes de la división sexual del trabajo colocan en su centro las actividades reproductivas, lo que se ha traducido en desigualdad, discriminación y exclusión de las mujeres.
Editorial
Género y ciudadanía
Silvia García Fajardo
Mariana González Focke